El Centro opina

Los desafíos éticos de la Pascua

Abril 15

Por: Padre Gustavo Baena, S.J.

*Artículo tomado del libro Abriendo Horizontes 1. Medellín, 2008

¿Qué es desafío?

Técnicamente hablando, desafío es la forma cómo un sujeto que tiene una estructura humana definida, se sitúa frente a la realidad. Un desafío es el sujeto frente a la realidad, es decir, la realidad lo reta y el sujeto responde a ese reto. Aquí nos vamos a fijar en el sujeto frente a la realidad, supuesta la experiencia pascual.

La experiencia pascual es el fondo del cristianismo.

Me da la impresión de que gran número de cristianos, de todos los tipos, se imaginan que la experiencia pascual consiste en que Jesús se levantó del sepulcro, como una reanimación de un cadáver, se apareció y lo vieron, así la experiencia pascual sería el haber visto a Jesús reanimado. Si eso fuera de esa manera, el cristianismo sería más bien trivial. Cuando les digo que la expe- riencia pascual es el fondo del cristianismo, es algo muy distinto. De entrada digo que el resucitado es esencialmente invisible porque es glorioso y lo glorioso no tenemos cómo verlo.

La lectura de los textos antiguos no es fácil. Cuando uno lee un texto no debe imaginarse qué me dice ese texto a mí, sino: ¿Qué está diciendo el que escribió y para qué?, eso es lo que hay que averiguar en cualquier texto y esto es difícil. Uno lee una novela o un texto actual y sabe qué está pensando o diciendo el autor. Cuando se trata de un texto antiguo de envergadura, donde se está expresando toda una concepción de la antropología o una concepción cós- mica o cualquier otra cosa importante, hay que averiguar qué está pensando el que escribió, de tal manera que a partir de ese texto, yo me vaya al que escribió el texto para ver cómo piensa él y qué quiso decir. Leer a San Pablo es leer cada una de sus cartas hasta ver cómo es su articulación mental, su pensamiento, lo que pretende al escribir. Eso se llama saber leer textos. A un teólogo famoso le preguntaron, qué fue lo que más aprendió de su maestro y respondió: aprendí a leer textos.

Quiero precisarles qué es la experiencia pascual hasta que la podamos sentir y palpar. Es la verdad fundamental de la totalidad de la fe. Sin ella no se puede armar el cristianismo, ni se puede entender a Jesucristo y la doctrina misma de la Iglesia quedaría sin fundamento.

Las imágenes que tenemos de Dios o son reducidas, o falsas, o con- tradictorias, o contraproducentes. Nos hemos fabricado una imagen de Dios desde nuestro límite racional, que no corresponde a El. Dios es absolu- tamente inimaginable. Nos hemos imaginado que lo podemos meter en un pequeño recipiente conceptual y a eso lo llamamos Dios. De ese misterio de Dios no sabemos sino lo que él se digna revelar en nosotros mismos. Lo que la gente cree saber de Dios es, casi siempre, un intento de la razón humana por calcular cómo debe ser Dios, para explicar la razón de ser de las cosas y del universo. Einstein decía que era necesario pensar que haya un Dios para expli- car la armonía del universo; pero esa aproximación no sirve para mayor cosa. Sin embargo hay constataciones que son muy dicientes: Hablo de un caso de constataciones de experiencias humanas. Me refiero a datos de la arqueología, desde la época del paleolítico superior, año 30.000 a. C. Desde esa época ya hay vestigios de seres humanos que están dando respuestas cultuales a sus divinida- des, como si ellas fueran algo implícito, algo ya dado en el ser humano. Continúa leyendo en la página 28 haciendo clic aquí:

Compartir:

Contáctanos

cfcscomunicaciones@une.net.co

Calle 10 Sur No. 45-178
Sector Aguacatala
Medellín, Antioquia

(57)(4) 321 63 21
Fax: 321 07 43